Principios fundamentales

Cualquier proyecto, organización o persona que adopte estos lineamientos respeta tres principios que se refuerzan mutuamente.

1. Libertad para los usuarios

Las cuatro libertades del software libre son el requisito indispensable para la libertad de los usuarios.

Estas libertades pertenecen a cada usuario, no solo a quienes tienen habilidades técnicas. Quien recibe una obra debe poder ejercerlas sin depender de permisos adicionales.

2. Autoría como derecho

Los autores deben retener el copyright sobre sus contribuciones. No cederlo a empleadores, no entregarlo a fundaciones que puedan cambiar la licencia mañana, no firmar acuerdos que lo transfieran automáticamente.

Esto protege dos cosas a la vez: los intereses de quien crea, y la libertad de la obra misma, porque dificulta que una sola entidad pueda apropiarse de lo que fue liberado.

3. Reciprocidad como práctica de sostenibilidad

Libertad es poder hacer. Reciprocidad es hacerlo en igualdad de condiciones, de modo que el ecosistema se sostenga.

El copyleft es la forma más extendida de reciprocidad: quien recibe código libre y lo mejora, debe devolver esas mejoras al común bajo los mismos términos. Es reciprocidad en especie: código por código.

La retribución económica es otra forma de reciprocidad: quien obtiene beneficio financiero del trabajo ajeno contribuye de vuelta para que el común siga creciendo. No es obligatoria en todas las formas de adopción de los lineamientos, pero sí es una práctica que fortalece.

Ambas formas de reciprocidad (en código y en recursos) comparten el mismo objetivo: evitar la extracción unilateral que convierte el software libre en un subsidio gratuito para modelos privativos.